Nacido en Bruselas por azares del destino un 26 de agosto de 1914, a..." /> Cortázar, “el muchachito belga” (Parte 1) – El Perla Negra

Síguenos en Facebook:


Sin categoría

Publicado en marzo 14th, 2015 | by Ariadna Rodriguez

Cortázar, “el muchachito belga” (Parte 1)

Nacido en Bruselas por azares del destino un 26 de agosto de 1914, argentino de carne y entrañas, latinoamericano de corazón y universal de la pluma, Julio Cortázar, es una de la grandes figuras del «boom» de la literatura hispanoamericana del siglo XX. Su obra abarcó desde poemas, cuentos, novelas y dejemos aparte Rayuela, porque esta narrativa es infinita, inclasificable per se. La fecha de su muerte la dejo para cuando muera, porque su esencia a través de su literatura hoy vive más que nunca, aunque quedó definida el 12 de febrero de 1984.

Introvertido, tímido, con una dicción que cito: “mi pronunciación del Español consternaría a cualquier foniatra” o siendo un hombre “de los que lloran en el cine“, marcó un parteaguas en la literatura universal, en la forma de leer y la manera de interpretar las letras y en lo personal marcó un antes y un después de descubrirlo.

 Si alguna vez tuviste curiosidad por buscar la autenticidad de las cosas, el sentido profundo de la vida, de la muerte y del mundo; Si alguna vez te enamoraste, o sufriste por lo mismo; Si alguna vez sentiste que la vida misma viene acompañada de lo fantástico y que lo “real” es sólo una parte pequeñita de esto que llamamos existir; Si alguna vez te cuestionaste las normas convencionales que la sociedad nos impone; Si alguna vez creíste en el instinto, en el azar, en el goce de los sentidos, en el humor entonces deberás dejarte arrastrar por la magia de sus letras, no hay de otra, deberás leer  a Julio Cortázar, el  muchachito  belga como solían decirle sus alumnos.

«Yo creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha, al mismo tiempo, fue el no aceptar las cosas como me eran dadas. A mí no me bastaba con que me dijeran que eso era una mesa, o que la palabra madre era la palabra madre y ahí se acaba todo. Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mí un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba. En suma, desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas.»

Julio Cortázar.

 Goloboff, Mario (1998). Julio Cortázar: la biografía. Seix Barral.

cortazar1


Publicado por

Ariadna Rodriguez



Subir ↑
  • Síguenos en Facebook

  • Publicidad