Tengo que admitir que sufro de un inmenso miedo a la soledad..." /> Es tiempo de fluir… – El Perla Negra

Síguenos en Facebook:


Vida

Publicado en noviembre 23rd, 2015 | by MaryCarmen

Es tiempo de fluir…

Compartir...
Share on Facebook6.5kShare on Google+0Tweet about this on Twitter0Pin on Pinterest0Email this to someone

Tengo que admitir que sufro de un inmenso miedo a la soledad. Mi circunstancia de vida lo ha hecho así y yo me he vuelto demasiado independiente en un intento un tanto orgulloso de hacer frente a dicha situación. Es un algo en lo que se revuelve una necesidad de amar, ser amada y a la vez hacer frente a una soledad aplastante, pero que no quiero que me aplaste.

No sé si me explique o si alguien me entienda, pero a veces me parece que vivo en el limbo entre las relaciones interpersonales y una necesidad (¿o costumbre?) de resguardar mi tan preciada independencia y no cederla tan fácilmente. No es que ame la soledad, es sólo que no encuentro una manera (o persona) que me permita entregarme de una manera total y a la vez conservar esa parte de mí que me hace ser lo que soy (proveedora, solucionadora, dirigente) y a la vez ser esa persona que me gusta ser (alegre, traviesa, cariñosa). Lo sé, creo que me he convertido en alguien complicado, pero de verdad que ha sido sin querer.

tumblr_lj0j3hEUJY1qf3xego1_500_large

Sin embargo, ante tanta maraña de ideas, creo que he llegado a un punto en el que quiero decir: BASTA. La vida no tiene que ser tan complicada y es hora de dejar el pasado atrás, simplificar las cosas y dejarlas fluir. Dejar de preocuparme por cada detalle, por cada cosa que afecta mi vida. No hay manera y no hay necesidad de ello.

Así que hoy dejo fluir y agradezco lo aprendido. Agradezco ese amor que me hizo derramar lágrimas de soledad, pero que me enseñó que soy capaz de amar con todo el corazón y con toda la razón. Agradezco también ese amor que me enseñó que soy perfectamente capaz de amar de nuevo, aun en medio de la más grande tristeza.

Agradezco darme cuenta de que soy más fuerte que mi propia soledad y eso me devuelve a mi punto de partida; que, al final de cuentas, soy más fuerte que mi miedo; que aquellas amigas que nunca volvieron, que aquellos amores que hoy ya no están y no estarán más, que aquellos jefes que no han valorado mi trabajo y todas aquellas acciones anónimas cotidianas que parece que no cuentan; pero sí, porque me hacen crecer de una manera silenciosa, hermosa e intocable.

Entonces, es tiempo ya de soltar TODO para poder recibir TODO. No sé cuándo, no sé cómo, no sé quién. Pero si sé que lo mejor de mi vida adulta está por llegar y que será maravillosamente increíble.

Es sólo el corazón que lo sabe y como sabemos, él nunca se equivoca.



Compartir...
Share on Facebook6.5kShare on Google+0Tweet about this on Twitter0Pin on Pinterest0Email this to someone

Publicado por



Subir ↑
  • Síguenos en Facebook

  • Publicidad