No eres tú, soy yo… Pues no, nunca fuimos ni el uno ni el otro. Ni..." /> No fuiste tú, no fui yo… – El Perla Negra

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Sociedad

Publicado en junio 1st, 2015 | by Ivette Varela

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No fuiste tú, no fui yo…

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No eres tú, soy yo… Pues no, nunca fuimos ni el uno ni el otro. Ni al inicio, nunca logramos serlo.

Y no sé tú, pero al menos yo si me di cuenta, nunca fuimos lo que el otro necesita, buscaba o esperaba. Yo nunca fui el tipo de mujer del que te enamorarías, tú nunca fuiste el tipo de hombre en el que yo me fijaría. Éramos completamente diferentes, proveníamos de planetas totalmente distintos, tú siempre tan social y yo, pues yo nunca he buscado ser el centro de atención. Pero lo intente por ti. No es que haya intentado ser popular ni nada de eso, pero intente adaptarme a tu forma de ser, a tu estilo de vida, intente hacerlo para formar parte de tus prioridades. Pero realmente nunca sentí que encajara.

Tú en cambio, simplemente me dejaste ser, no te metiste en mis intereses, no lo intentaste, no me reprochaste nada, pero tampoco sentí tu apoyo, simplemente fue como si estuviera sola. Y aunque no lo intentaras si eras una de mis prioridades. Pero estuvo bien que no intentaras adaptarte, pues no quería que cambiaras por mí, a mí me gustaba quien eras, aunque eso significara que lo más idóneo fuera no estar juntos.

Seguramente te estarás preguntando; ¿por qué si lo noté desde un principio dejé que lo nuestro avanzara tanto?

Y la respuesta es la siguiente: Cuando estábamos solos no cabía duda de lo que sentíamos el uno por el otro, y de lo que pudiéramos haber logrado juntos. Pero era cuestión de salir de nuestra perfecta y hermosa burbuja para descubrir que no, que no lograríamos nada juntos. Es muy extraño pero para mí bastaba pues en mi pequeño mundo una relación es de dos personas, sin importar lo de afuera. Pero para ti una relación es de dos personas rodeadas de una multitud expectante.

Efectivamente los opuestos se atraen, pero la atracción no es suficiente, cuando no estás dispuesto a probar cosas nuevas, si no estás dispuesto a abrirte al cambio, y quizás experimentar para al final ya no ser tan opuestos, pues si se es totalmente opuesto las prioridades chocan.

Así que al final terminamos y lo curioso de todo es que no fuimos ni tú ni yo. No fue ninguno, fue la diferencia de necesidades de cada uno, fue que los opuestos no lograron mantener la atracción.


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Ivette Varela



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