Como siempre hemos escuchado y sabido, las cosas siempre pas..." /> Tu amor por él, me destruyó – El Perla Negra

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Historias

Publicado en diciembre 30th, 2016 | by Pablo Pascual del Angel

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Tu amor por él, me destruyó

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Como siempre hemos escuchado y sabido, las cosas siempre pasan por algo, todo tiene una razón de ser; siempre he querido pensar que se trata de aprender una lección de vida, sin embargo tú me has dejado algo más que eso. Te fuiste sin mirar atrás, como si jamás hubiera pasado algo entre nosotros, como si todo el tiempo que pasamos juntos no significara nada para ti; no pude detenerte, era algo que tú querías hacer desde hace algún tiempo.

Dejaste de mirarme como lo hacías en un inicio, ese brillo que podía ver en tus ojos cuando estábamos juntos desapareció, no sé cómo no me di cuenta antes, probablemente era algo que me negaba aceptar. Tu corazón ya no era mío, lo supe cuando él pasó a un lado de nosotros y no pudiste evitar verlo, era evidente tu reacción, ya no lo podías seguir ocultado… yo ya no era el dueño de tu amor.

Comenzaste a poner pretextos para no vernos, cualquier excusa era buena para no poder estar conmigo. No sabía qué hacer porque siempre te molestabas por cualquier cosa, ya nada era como antes. En cierta ocasión me dijiste que preferías quedarte en casa cuando te invité a salir, esa tarde aun así decidí ver a mis amigos, quedamos de encontrarnos en la plaza. Caminábamos todos juntos cuando sin querer voltee hacía la entrada del cine; no podía creerlo.

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Tus labios besaban los suyos, en cuestión de segundos mi corazón se destruyó y me sentí morir, intenté acercarme para reclamar, cosa que mis amigos impidieron para rápidamente sacarme de ahí. Hablaron conmigo intentando consolarme diciéndome que no valía la pena, no entendía por qué hacías todo eso, podías haber hablado desde antes pero no fue así.

No te vi en un par de días, ni siquiera te marqué y como era de esperarse, tú tampoco lo hiciste. En ese tiempo pude comprender que todo había terminado. Poco después te busqué y no pudiste negar nada de lo que te dije, eras consiente de todo lo que había pasado, lo único que me dijiste fue que te perdonara.

Sonreía por ti, pero tú simplemente dejaste de hacerlo por mí; más que una lección me dejaste el corazón hecho añicos…

me llevará algún tiempo poner las piezas en su lugar, pero te aseguro que aprenderé a hacerlo.


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Pablo Pascual del Angel



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